Cómo evitar es estrés

Aunque tenga una vida complicada y siempre vaya con prisa, usted puede y debe prevenir que el estrés dañe su salud.

Al hablar del estrés nos referimos a nuestras reacciones físicas, mentales y emocionales, a los cambios y exigencias de la vida.

El estrés es una parte normal de nuestra manera de vivir y ocurre por acontecimientos grandes o pequeños, desde los problemas diarios (como los atascos en el tráfico, discusiones u otros problemas de poca importancia), hasta las crisis y los sucesos que pueden cambiar nuestras vidas (como una enfermedad grave, problemas de pareja, divorcio, pérdida de empleo, comienzo de un trabajo nuevo, la salida de los hijos de casa para vivir por su cuenta, etc.).

Todos estos sucesos lo pueden obligar a hacer cambios en su vida, lo desee o no. A menos que usted descargue regularmente la tensión del estrés, puede correr un gran riesgo de tener problemas físicos y mentales.

Existen muchos acontecimientos importantes en la vida que uno no puede controlar, por lo que hay que tratar de hacerse cargo de aquellos en los que sí pueda influir. El hecho de que suceda un cambio de importancia en su vida o esté pasando por un momento de crisis no debería alterar todo lo demás.

No todo el estrés es dañino. Existe una tensión positiva que sirve de motivación y nos obliga a buscar soluciones creativas e ingeniosas a los problemas.

Sin embargo cuando los cambios y exigencias de la vida son demasiado para uno, el estrés que se siente es negativo.

¿Cómo afecta el estrés al cuerpo?

En cuanto una persona sienta algo de estrés, la glándula pituitaria, la adrenal y sus nervios, secretan unas sustancias químicas que producen las siguientes reacciones físicas:

  • El pulso se acelera para enviar más sangre a los músculos y el cerebro.
  • La presión sanguínea sube.
  • La respiración se acelera.
  • La digestión se vuelve más lenta.
  • La persona suda más.
  • Las pupilas se dilatan.
  • La persona suele sentir una “ola” de fuerza física.

El resultado es que el cuerpo se pone tenso, alerta y listo para actuar.

Después de la primera reacción a cualquier amenaza, real o imaginaria, nuestros cuerpos se mantienen en estado de alerta hasta que sentimos que el peligro ha pasado. Entonces el cerebro envía un mensaje a las glándulas y éstas dejan de producir las sustancias químicas que han generado la reacción física. Así el cuerpo vuelve a la normalidad.

El estrés comienza a causar problemas cuando el cerebro no avisa a las glándulas de que “el peligro” o el problema ya ha pasado. Entonces el estado de alerta dura demasiado, la persona empieza a sufrir las consecuencias del estrés constante que es el que produce muchos problemas de salud física y mental.

¿Cómo reconocer el estrés?

Algunas veces nos resulta difícil darnos cuenta de que es el estrés el que esta afectando a nuestra salud y en otros casos no lo queremos admitir.

Para poder sobrellevar el estrés debemos estar pendientes de sus efectos y actuar inmediatamente para combatirlos.

Los síntomas típicos del estrés son:

  • Dolor de cabeza
  • Cuello rígido
  • Dolor de espalda
  • Respiración acelerada
  • Sudoración en las palmas de las manos
  • Malestares estomacales o gastrointestinales
  • Uno se enoja fácilmente por lo más mínimo
  • Pierde la paciencia rápidamente
  • Puede tener reacciones agresivas hacia los otros
  • La concentración resulta difícil
  • Se siente nervioso sin motivo aparente
  • Se siente cansado todo el tiempo

Si usted tiene alguno de estos síntomas debe darse cuenta de que son signos de estrés y buscar la manera de controlarlo.

El primer paso tiene que ser el averiguar que me esta pasando, cual es el problema que me acontece, que me tiene de mal humor, queme preocupa…

Lo que afecta a la salud no es el estrés en si, sino la forma en que lo combatimos o no.

¿Cómo controlar el estrés?

Al sentir estrés a algunas personas les da por fumar, comer demasiado, tomar pastillas, pero así sólo se logra empeorar la situación.

Para evitar los efectos secundarios dañinos del fumar, beber o automedicarse, tendrá que controlar el estrés lo cual se logra usando el cuerpo para calmar la mente y la mente para calmar el cuerpo.

El estrés y la tensión afectan a nuestros sentimientos y emociones. Una de las mejores formas de reducir el estrés es compartiendo nuestros sentimientos con otros. El llanto también alivia la tensión y nos ayuda a mantener la salud emocional. A algunas personas les ayuda expresarse a través de la escritura, trabajos manuales o el arte.

El ejercicio físico es una respuesta natural del cuerpo al estrés, la reacción normal a la necesidad de huir o luchar (que nos viene genéticamente de nuestros ancestros). Por eso una caminata larga  a paso rápido suele reducir el estrés y lo hace más fácil de controlar.

Debemos reconocer que hay cosas inevitables en esta vida que nos causan tensión por eso es importante que conozcamos distintos métodos de ayuda para resistir mejor al estrés.

Técnicas de Relajación

Estas técnicas tienen el efecto opuesto a la reacción natural de luchar o huir, por ello son de gran ayuda al momento de reducir el estrés.

Necesitará práctica para sentirse cómodo al hacerlas, pero sólo es cuestión de tiempo, además necesitara un lugar sin distracciones. Una vez que le haya enseñado a su cuerpo y a su mente a relajarse (en 2 o 3 semanas) usted podrá lograr el estado de relajación cuando lo desee.

Hay infinidad de métodos y técnicas de relajación, meditación o visualización que logran ganarle la batalla al estrés. Hoy les voy a dejar una técnica muy sencilla de respiración pero sumamente eficaz para relajarse.

Respiración Profunda Consciente (RPC)

Ya su nombre nos indica con claridad de qué se trata esta técnica

Respiración: porque está basada en ella .

Profunda: porque habitualmente nuestra respiración cotidiana es superficial. Y la propuesta en este ejercicio es hacer respiraciones lentas y profundas como usted se sienta más cómodo, inhalando y exhalando por nariz o inhalando por nariz y exhalando por boca.

Consciente: es quizás la parte más interesante, nosotros respiramos sin percatarnos de que lo estamos haciendo. Por ello la propuesta aquí es concentrar toda nuestra atención SOLO EN LA RESPIRACIÓN, de esa manera nos hacemos conscientes de que estamos respirando.

Este método es muy simple por lo que puede ser utilizado en cualquier lugar y momento del día. De hecho cuando tome práctica podrá utilizarlo frente a otras personas sin que estas se den cuenta.

Básicamente es realizar 3 respiraciones profundas conscientes, generalmente son suficientes para oxigenar nuestro cerebro y cambiar rápidamente nuestro humor.

Algunas personas se marean un poco al principio, no se preocupe, es normal porque nuestro organismo no está habituado a la respiración profunda. Simplemente respiremos despacio y vaya encontrando su propio ritmo.

Practique diariamente la RPC durante varias semanas hasta que la pueda hacer en cualquier lugar. De esta forma podrá relajarse instantáneamente cuándo y dónde lo necesite.