Guía para empezar a ejercitarse

Cuando decimos que una persona lleva un estilo de vida es cuando combina una alimentación balanceada con el ejercicio, y a pesar de las creencias de que el realizar actividad física puede resultar tedioso, la verdad es que es algo que puedes disfrutar.

Además de que te puede ayudar a reducir el estrés, la depresión, mejorar la autoestima y mejorar tu estado de salud, según lo indicó un estudio de la Universidad de British Colombia (Canadá).

Sabemos que la mayoría de los trabajos no permiten a las personas que se ejerciten al finalizar su jornada, ya que suelen ocurrir imprevistos que pueden llegar a extenderse por más tiempo, retrasando su horario de salida. Por este motivo no hay mejor horario que ejercitarse por las mañanas, además de que irás a tu trabajo lleno de energía.

A continuación te damos algunas recomendaciones que te ayudarán a iniciar una vida más saludable, además de que te ayudarán a motivarte a despertarte una hora antes que de costumbre.

Prepare el equipamiento. Dejar preparado el día anterior la ropa, las zapatos y el material necesario para la sesión de entrenamiento, además de la ropa del trabajo ahorrará tiempo.

Descanse. Adelantar el despertador supone cambiar la hora de irse a la cama. Los entrenadores recomiendan acostarse unos 30-45 minutos antes de lo habitual las noches previas a hacer deporte.

Planifique su alimentación. Son especialmente importantes las dos ingestas anteriores al entrenamiento, la cena y el desayuno. Por la noche ha de tomar alimentos con un gran aporte de energía, pero ligeros y de fácil digestión, limitando las cantidades, mientras que en la mañana se recomienda hacer un desayuno completo (lácteos, fruta, cereales sin azucares añadidos y una tostada pequeña con una pequeña aportación de proteína) y, después, a la hora y media, salir a entrenar.

Pero en caso de entrenar por las mañanas es mejor tomar solo una infusión, un yogur y un puñadito de almendras y, a la media hora, salir a practicar deporte. Esto sin olvidar que al regresar de hacer ejercicio el cuerpo necesita recuperar su energía  (una alimentación balanceada).

Rompa la monotonía. La mejor manera de encontrar la motivación a esas horas es variar la rutina del entrenamiento, lo importante es que cada entrenamiento sea una experiencia que active los sentidos y exija máxima atención, será mejor que un café. Además no necesita excederse, muchos estudios confirman que las mayores adaptaciones a nivel neurológico y psicosocial se producen con la realización de ejercicios cardiovasculares, de intensidad moderada, durante un mínimo de cuatro días a la semana y de, al menos, 25 minutos por sesión.

Quede con un amigo. Es algo que suele funcionar bastante bien para llevar a cabo la actividad sin pereza, ya que de esta forma el compromiso no lo tenemos solo con nosotros mismos, sino también con las personas con las que hemos quedado.

Y anímese. Para conseguirlo, un poquito de música le ayudará. La música transmite sentimientos y sensaciones. Con ella activamos el cuerpo y la mente y despertamos la motivación. También reduce la sensación subjetiva de cansancio y nos ayuda a mejorar el ritmo y la coordinación en muchos entrenamientos.

Fuente: El País