La desigualdad social, sobre todo en los países en desarrollo, es una situación de acceso diferenciado a los beneficios de la transformación social, lo que no solo impide el desarrollo, sino que puede llegar a cimbrar las bases de la estabilidad y la paz de una nación.

Se estima que una de cada ocho personas a nivel mundial sufre hambre crónica. Es decir que diariamente millones de personas no cuentan con los alimentos suficientes para llevar una vida activa y productiva.
En nuestro país, una de las seis carencias sociales establecidas por la Ley General de Desarrollo Social (LGDS) para la medición multidimensional de la pobreza es la alimentaria.
La carencia por acceso a la alimentación comprende los niveles moderado y severo de inseguridad alimentaria, los cuales concentran experiencias de disminución en la cantidad de los alimentos consumidos y episodios de hambre.

Entre los factores que inciden directamente en la pobreza alimentaria están el crecimiento económico, canalizado a través del incremento en el ingreso, y en caso de no incrementarse tiene más repercusiones en las zonas urbanas; el componente distributivo de los ingresos, por medio de las transferencias gubernamentales y, el componente inflacionario que es aquel que incide en el nivel de precios de los productos alimentarios.

Conscientes de ello, el programa Corazón Contento estará basado en los conceptos de seguridad alimentaria y de derecho a la alimentación, pues lo que se busca es que las y los beneficiarios sean partícipes de un proyecto de gran alcance que incluya la producción y el acceso a los alimentos; la promoción de dieta saludable, a fin de combatir la desnutrición el sobrepeso, la obesidad, la diabetes, y otras enfermedades asociadas a hábitos alimentarios inadecuados.

Corazón Contento consiste en la distribución gratuita de alimentos frescos, sanos y variados a familias capitalinas con acceso limitado a ellos por motivos de ingreso, escasez o marginalidad.

Gracias a los donativos del Banco de Alimentos de la Central de Abastos de la Ciudad de México y al apoyo de nuestra base de voluntarias y voluntarios recibimos y re distribuimos hasta una tonelada de frutas, verduras, legumbres, abarrotes y agua purificada entre nuestros beneficiarios de manera mensual.

 

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