Desafortunadamente, muchos niños comienzan a perder su pasión por aprender a medida que crecen. Algunas investigaciones indican que el 40% de los estudiantes de secundaria tienen poco o ningún interés en la escuela. ¿Cómo llegan a ese punto?

Para algunos niños, la escuela ya no es cuestión de aprender sino de mérito escolar, las respuestas correctas y las calificaciones. Cuando eso sucede, pueden comenzar a pensar que aprender no es divertido. Y a medida que crecen, quieren hacerse los importantes y evitan mostrar un sentido de asombro por casi cualquier cosa, al menos ante nosotros. Incluso los niños con calificaciones sobresalientes a veces solo buscan el 10 en la boleta y han perdido de vista el aprendizaje.

La buena noticia es que incluso cuando los niños afirman que no les gusta aprender, sí les gusta. Tal vez no levanten la mano los primeros, tal vez sus calificaciones no reflejen lo que saben (y no saben), y tal vez no pueden articular por qué les gusta aprender, pero hay cosas que podemos hacer para combatir esta tendencia. Y los medios y la tecnología que están literalmente al alcance de los niños pueden ayudar. Aunque es mejor inculcar en los niños la pasión por aprender cuando son pequeños, nunca es demasiado tarde. Estos son consejos para mantener vivo en ellos el amor por el aprendizaje.

Los bebés y los niños pequeños encuentran todo fascinante: a menudo es suficiente jugar con arena, apilar bloques e incluso solo mirar sus manos. Los padres pueden construir sobre esta inclinación natural de muchas maneras.

Primero, puedes compartir su asombro por el mundo. Si tu hijo se asombra con una tela de araña o se deleita con el camión de la basura, refleja tú también ese entusiasmo y construye sobre él haciendo preguntas y observando cosas: “Las ruedas del camión son círculos. ¿Qué otras formas veo?” o “Me pregunto qué tipo de araña hizo esta casita”.

Salir al mundo para tener aventuras también es una gran manera de inspirar el aprendizaje. Paseos por la naturaleza, museos, viajes por carretera e incluso tu propia calle pueden tener toneladas de oportunidades para descubrir cosas y maravillarse con lo que ve. Además de mostrar emoción y compartirla, los padres pueden ayudar a los niños a comprender lo que experimentan. Observar, jugar, explorar y conversar con tu hijo lo ayuda a comprender y a continuar un diálogo.

 

Con información de Expansión