La colaboración es uno de los aspectos que más nos pueden servir durante toda la vida y darles ese aprendizaje a los niños durante sus primeras etapas de vida es una buena estrategia para que puedan tenerlo presente desde siempre. Para poner a los niños en contacto con la colaboración y la solidaridad no hay que esperar que estos entren a la escuela, incluso en casa se pueden tomar medidas para poner a los más pequeños en contacto con el trabajo en equipo.

De esta manera ya pueden ser capaces de demostrar el aprendizaje previo en el preescolar cuando entren en contacto con otros niños. Lo primero que debes hacer es modelar este comportamiento con tu ejemplo e involucrarlos en el mismo, pero si tu trabajo no te permite pasar tanto tiempo con tu familia, o como consideras necesario, aprende cómo generar dinero por Internet desde casa en Gananci.

Por supuesto que el mundo nunca será perfecto, pero sí podemos poner nuestro granito de arena a través de nuestro comportamiento y la manera en que formamos a los niños del presente y a los adultos del mañana enseñándoles la importancia de trabajar en equipo en cada uno de los aspectos de su vida.

1.- Mejores relaciones: Para trabajar en equipo no debes esperar el momento perfecto, las oportunidades siempre aparecerán, lo que pasa es que hay que estar conscientes y alertas para poder tomarlas.

Cuando le enseñas a un niño a ser colaborativo, esto automáticamente repercutirá positivamente en sus relaciones interpersonales, ya que las personas apreciarán su ayuda y lo más probable es que retribuyan de la misma manera.

Un niño al que se le enseña a trabajar en equipo desde pequeño no verá este tipo de asignaciones como un problema cuando le toque llevarlas a cabo en su vida académica, al contrario, ya contará con experiencia y herramientas de liderazgo que le ayuden en este tipo de retos.

2.- Seguridad en sí mismo: Contrario a lo que se podría creer, enseñarle a los más pequeños a ser solidarios, colaborativos y a trabajar en equipo, no quiere decir que los niños no vayan a tener la suficiente confianza en sus capacidades como para hacer las cosas por sí mismos. Si este valor se enseña con equilibrio, la seguridad en sí mismos será uno de los pilares que ellos desarrollarán a la par.

Un niño que es solidario y ha aprendido que el trabajo en equipo es una excelente manera para hacer las cosas suele desarrollar una mayor confianza en sí mismo y en sus capacidades, ya que colaborar con otras personas les recuerda constantemente su utilidad.

Esto significa que la tarea es hacer que los niños comprendan que el trabajo en equipo eleva aún más las capacidades que ya poseen, por lo que también es importante invertir en su individualidad. Para ampliar más este tema de la autoestima y la autoconfianza, mira este listado de libros que te pueden ser muy útiles.

3.- Mejora de la productividad: Como mencionamos en el punto anterior, la importancia de que los niños aprenden acerca de la colaboración mutua también radica en la elevación de las cualidades de las personas que conforman el equipo.

A medida que ellos vayan aprendiendo y practicando podrán darse cuenta de que al trabajar en equipo se logran mayores cosas en menos cantidad de tiempo y esfuerzo, que cuando esa misma tarea la asume una sola persona.

4.- Empatía: Para que un niño pueda ser solidario y colaborador es necesario que tenga la capacidad de ser empático con otros a su alrededor. Puede que al principio no tenga esto, pero es algo que puede ser enseñado con práctica y mucha paciencia.

5.- Satisfacción personal: Esto es algo que obtendrá tu hijo cuando ayude a otras personas. La colaboración no tiene que ser esperando nada a cambio, pero siempre la satisfacción de lograr lo propuesto siempre estará presente incluso sin proponérnoslo.

Con información de La Opinión