Casual, van a casa de cualquier familiar, a una reunión o una fiesta con muchos niños pero…. ¿tu hijo juega solo? Seguro tu primera reacción como papá protector es de preocupación y lo único que quieres es que tu crío haga amigos a toda costa.

¡Error! En la mayoría de los casos, es probable que los niños solamente necesiten relajarse y sentirse cómodos con su ambiente para desenvolverse e iniciar nuevas relaciones.

Te ha pasado que ves a dos niños solos en una habitación pero cada quién está en su juego. A esto se le conoce como juego paralelo, situación parecida a la de dos adultos que se encuentran en la misma mesa pero cada quién atendiendo su celular.

Sin embargo hay que entender que este juego paralelo, es un paso previo para después socializar, antes de que su sentido de la etiqueta social se desarrolle.

Sarah Ockwell-Smith, autora del libro Gentle Discipline, menciona que si bien, la dificultad con las relaciones sociales puede ser indicador de un trastorno del espectro autista… o TDAH, que puede ser el motivo de las dificultades para establecer relaciones, también puede ser que el verdadero problema es que los papás esperamos que los niños se comporten como adultos.

Ockwell-Smith menciona que lo mejor es dejarlos ser ellos mismos, incluso si son muy diferentes a lo que los papás eran de niños. Lo peor que puedes hacer es tratar de cambiarlos, tratar de hacerlos más sociables, o jugar más con los demás, ¡esto casi siempre falla!

Con información de BB Mundo