Un estudio estadounidense determinó que abrazar y acariciar a los bebés mientras lloran, permite un desarrollo integral de su personalidad para el futuro.

De acuerdo con información de Bio Bio Chile, la investigación desarrollada por el departamento de Psicología de la Universidad de Notre Dame determino que los niños lloren por largo tiempo tiene consecuencias negativas para su salud y los convierte en personas con problemas de personalidad.

Determinaron que aquello bebes que fueron abrazados ahora son personas mucho más adaptables, con menor ansiedad y mejor salud mental.

Todos los estímulos positivos ayudan al desarrollo de un cerebro más tranquilo por parte de los bebés ya que desde pequeños ellos son ayudados por sus padres.