Los trastornos del espectro autista se caracterizan por alteraciones en el comportamiento social, la comunicación y el lenguaje, así como por un repertorio de intereses y actividades restringido, estereotipado y repetitivo, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Desde la infancia es posible percibir este tipo de comportamiento y suelen estar presentes hasta la adolescencia y la adultez. Quienes tiene TEA llega a presentar epilepsia, depresión, ansiedad y transtorno de déficit de atención e hiperactividad.

Mitos sobre los trastornos del espectro autista

– Capacidades excepcionales y ausencia de emociones. La OMS señala que no hay un parámetro exacto para la capacidad cognitiva: mientras que algunos pueden ser excepcionales, otros tienen más dificultades.

Tampoco son personas que vivan en otra realidad y que sean incapaces de demostrar emociones, sino que con las herramientas necesarias pueden interactuar con su entorno sin problema.

– Las vacunas provocan el TEA. Como ya se había mencionado antes, es por un factor genético o ambiental; sin embargo, aún no existen pruebas de que una vacuna lo provoque.

– Existe una cura. No la hay, porque no es una enfermedad.

Así, cuando se detecta un caso de TEA es necesario que se acuda con los especialistas pertinentes para que puedan brindar las herramientas que le faciliten la vida a la persona con el trastorno.

Las más comunes son las sesiones psicosociales basadas en la terapia conductual y programas de capacitación para quien fue diagnosticado y para los padres. Esto ayudará a reducir las dificultades comunicativas y sociales.

Con información de Muy Interesante