Los trastornos del sueño afectan de 35 a 45 por ciento de los niños de dos a 18 años, entre los más frecuentes figuran las pesadillas, los terrores nocturnos, hablar durante el sueño y el sonambulismo.

La psicóloga Rosa María Campos Morales, explicó: “Entramos a un sueño mor etapa de movimientos oculares rápidos normalmente, además, las pesadillas se dan en esta fase y tenemos que hacer una diferenciación de lo que sería terror nocturno”.

El terror nocturno ocurre en las primeras etapas de la noche, generalmente en el primer tercio del sueño y el pequeño suele encontrarse muy agitado y aunque pareciera estar despierto, está dormido generando desconcierto en sus padres.

“Se levanta, se sienta, empieza a tener sudoración y puede pegar de gritos literales y no moverse de su cama puede estar ahí sentado con estas condiciones con ojos abiertos”, señaló Rosa María Campos Morales.

En ocasiones hasta puede levantarse y caminar. A diferencia de las pesadillas, que ocurren en la parte final del ciclo del sueño y la persona suele recordarlas, no hay conciencia de los terrores nocturnos.

El niño se puede despertar por la mañana y no tiene idea de lo que hizo mientras dormía, cuando estos trastornos del sueño ocurren reiteradamente se necesita buscar la causa.

Ariana Villanueva contó que a su hijo le daban pesadillas después de que veía una película de terror.

En ocasiones, el motivo no es tan claro y es necesario investigar, incluso en la escuela, posibles factores desencadenantes o algún trastorno neurológico subyacente.

Con información de Noticieros Televisa