Rear view of elementary school pupils running outside

El 25% de los niños acuden al médico por problemas de espalda, y es que en la actualidad los menores poseen tres enemigos relacionados con su actividad escolar: las pesadas mochilas, el sedentarismo y la falta de higiene postural, esto sin mencionar el uso de teléfonos móviles, lo cual ocasiona un estrés muscular en el cuerpo de los niños que puede llegar a derivar en una enfermedad.

Transportar una mochila inadecuada con el peso mal distribuido, arrastrar un carrito con un sólo brazo, no hacer ejercicio o no sentarse adecuadamente podría causar lesiones en los escolares, pero de acuerdo con los especialistas, esta sobrecarga funcional en la columna vertebral se puede llegar a corregir con algunos consejos.

Empezando por el peso de la mochila, primero se debe de cuestionar cuál es el peso del niño. La segunda qué pesan los libros y la tercera cómo debe ser la mochila. La recomendación de los expertos es que el menor no debería de transportar más de 10 o 15 por ciento de su peso.

Un ejemplo sería, si un niño pesa 40 kilos no debe llevar más de 4 ó 6 kilos en su mochila (compuesta de libros, libretas, estuche,…) Un libro pesa de media 1.500 gramos; un cuaderno, 400 gramos. Si sumamos un estuche de 200 gramos y algún diccionario de 400 gramos, el escolar no debería transportar sobre la espalda más de 3 libros con sus libretas. Como máximo.

La espalda del niño deberá transportar una mochila ligera, ancha en los hombros, apoyada en ambos hombros, respaldando peso en zona lumbar y ajustable en la parte inferior. para que no se mueva al caminar.

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