Alteraciones en la tiroídes

El buen funcionamiento de esta glándula (tiroides) está relacionado de forma amplia con la salud en general. Por tanto, cualquier alteración en su funcionamiento puede generar un desequilibrio hormonal que puede llevar al desarrollo de diferentes enfermedades.

La tiroides es una glándula en forma de mariposa que, aunque muchos no la tienen en cuenta, cumple un papel muy importante en la salud al ser la responsable de producir hormonas para regular los procesos metabólicos del cuerpo.

La función de la tiroides influye en la regulación de la temperatura corporal, el ritmo en el que trabaja el corazón, el estado de ánimo y la tasa metabólica, que es la que determina a qué velocidad una persona quema las calorías que consume.

Problemas de tiroides comunes

Son 8 veces más frecuentes en las mujeres que en los hombres y el factor de riesgo aumenta con la llegada a la etapa de la menopausia.

Los principales trastornos de la tiroides son:

Hipotiroidismo: Ocurre cuando la glándula tiroidea no produce suficientes hormonas. Esto causa un desequilibrio en el cuerpo que puede generar los siguientes síntomas:
-Fatiga y depresión.
-Sensación de frío.
-Dolor muscular.
-Pensamiento lento o dificultad para concentrarse.
-Problemas digestivos y estreñimiento.
-Periodos menstruales más abundantes y largos.
-Aumento de peso repentino.
-Piel, cabello y uñas secos y quebradizos.

Hipertiroidismo: Este es un caso contrario al anterior. Ocurre cuando se produce una cantidad excesiva de hormonas tiroideas. Produce los siguientes síntomas:
-Temblores, nerviosismo, irritabilidad.
-Sensación de calor.
-Ritmo cardíaco acelerado e irregular.
-Debilidad muscular y fatiga.
-Evacuaciones más frecuentes.
-Periodos menstruales menos abundantes.
-Pérdida de peso repentino.
-Pérdida de cabello.
-Ojos saltones.

Los problemas de la tiroides se deben principalmente a trastornos autoinmunes, genética y el uso de algunos medicamentos.

Sedentarismo

Por el estilo de vida moderna muchas personas han caído en el sedentarismo y han puesto en un alto riesgo su salud. La falta de actividad física diaria puede conllevar a una alteración de la tiroides, como es el caso del hipotiroidismo.

Dedicar por lo menos 30 minutos diarios al ejercicio y evitar permanecer por mucho tiempo sentado o acostado.

Consumo excesivo de cafeína

Muchas personas no pueden empezar su día sin tomar una taza de café, y esto no está mal. Lo que ningún experto en salud recomienda es tomar cantidades exageradas de este o cualquier otro alimento que contenga cafeína, ya que esto puede causar alteraciones en el organismo como, por ejemplo, los problemas tiroideos.

Alcoholismo

Beber demasiado alcohol altera la función tiroidea y puede conllevar a sufrir trastornos como el hipotiroidismo.

Evitar este tipo de bebidas o en caso de consumirlas, hacerlo con moderación.

Tabaquismo

El cigarrillo y su humo contienen sustancias tóxicas como el tiocianato, que puede provocar problemas graves en la tiroides, en especial en aquellas personas que tienen algún factor de riesgo.

Lo más preocupante es que las personas que tienen el hábito de fumar tienen más dificultades para controlar los problemas de la tiroides en comparación de aquellos que no fuman.

Deficiencia de yodo

La deficiencia de yodo es una de las causas principales de los problemas tiroideos, en especial del hipotiroidismo. Este elemento es necesario para que la glándula produzca hormonas tiroideas y trabaje de manera adecuada.

Incrementar el consumo de yodo mediante una dieta que incluya alimentos como: sal marina, pescados y mariscos, frijoles blancos, algas marinas, ajo y cebolla, productos lácteos como el yogur, la leche y el queso, así como el estrés.

El sistema endocrino es sensible al estrés físico y emocional y, cuando estos son muy intensos, puede provocar alteración de la tiroides.