Trabajar más de ocho horas al día es una situación con la que se identifican muchas personas. Una larga jornada laboral que termina por afectar los patrones de sueño, el tiempo libre e, incluso, la vida social. No obstante, según publicó un estudio realizado por la Universidad College de Londres (UCL), los riesgos de trabajar mucho podrían ir más allá: identificaron que las personas que trabajan más de 55 horas a la semana tienen un 40% más de probabilidad de sufrir fibrilación auricular.

La fibrilación auricular es una arritmia cardíaca que se genera cuando los impulsos eléctricos naturales que controlan el ritmo normal del corazón pierden su coordinación, llevando a que las personas sientan palpitaciones más fuertes, así como que se sientan agitadas, sin aliento o mareadas.

Sin embargo, hay un porcentaje de pacientes que sufre esta condición sin presentar ningún síntoma.

El riesgo es que si la fibrilación auricular no se diagnostica a tiempo, hay mayor probabilidad de que la persona sufra un paro cardíaco.

Para conducir el estudio el equipo de investigadores, liderado por el epidemiólogo Mika Kivimaki, analizó los patrones de trabajo de 85.494 hombres y mujeres en edad adulta del Reino Unido, Suecia, Finlandia y Dinamarca.

Según las horas de trabajo, se dividieron en grupos, teniendo un grupo de control que trabajaba entre 35-40 horas a la semana (entre siete y ocho horas al día).

Así, el estudio publicado en la revista European Heart Journal encontró que, en promedio, 12,4 personas de mil desarrollaron fibrilación auricular a lo largo de 10 años. No obstante, para el grupo que trabajaba más de 55 horas a la semana o más (alrededor de 11 horas al día) la cifra aumentaba a 17,6 personas por mil.