tatuajes

Los tatuajes en los últimos años se han popularizado entre la sociedad, por ello, cada vez más personas desean tatuarse, pero ¿qué sucede cuando una persona tiene diabetes?

Cuando la persona enferma no lleva un buen control de la diabetes se pueden presentar las siguientes complicaciones:

Menor capacidad de cicatrización.-Debido a que la velocidad de cicatrización disminuye, se debe tener especial cuidado ante la formación de úlceras.

Menor sensibilidad nerviosa.– En caso de una reacción alérgica de los pigmentos, la persona puede tardar en darse cuenta de ésta.

Menor respuesta inmunológica ante infecciones.-Debido a que la piel no protege de microorganismos, se pueden presentar infecciones como: herpes zoster, verrugas virales, impétigo, entre otras.

Pero, a pesar de tener controlada la enfermedad, es importante tomar en cuenta los siguientes aspectos:

Zona del tatuaje.- No se recomienda tatuarse en zonas en dónde se aplica la insulina, ya que la agresión que sufre la piel puede derivar en infecciones que en casos muy extremos requerirá de una amputación. De igual manera, evita las zonas del cuerpo dónde se presenta una baja circulación cómo los tobillos, las muñecas, la parte baja de la pierna o las nalgas.

Elige un buen tatuador.– Es importante verificar que el personal que realiza el tatuaje esté vacunado frente a enfermedades de transmisión sanguínea. De igual manera, verifica que el material que vaya a utilizar este totalmente esterilizado.

Cuando ya tengas tu tatuaje, es importante que lo mantengas cubierto durante las primeras 24 horas para evitar infecciones.

Durante el primer mes, limpia la zona tatuada con agua limpia y jabón neutro, y utiliza una crema especial para mantener hidratada la zona.

Lo mejor, es que antes de realizarte un tatuaje consultes a tu médico para revisar tu estado de salud.

Fuente: Expertos en diabetes