Clasificación de los alimentos según sus nutrimentos

Un nutriólogo es un profesionista capacitado para sugerir cambios en la alimentación de una persona con el fin de mejorar su estado de salud actual y/o de prevenir la aparición de enfermedades crónico-degenerativas.

El nutriólogo se dedica a estudiar la alimentación humana desde la elección que hace el sujeto de los alimentos y la relación de los nutrimentos con los procesos biológicos, químicos y metabólicos.

La nutriología comprende el estudio de los alimentos, su clasificación, contenido de nutrimentos, su digestión, asimilación, metabolismo y excreción.

Grupos de alimentos

Los alimentos se clasifican de acuerdo a su contenido de nutrimentos en cinco:

  1. Verduras: aportan al igual que las frutas color y variedad a la dieta. Son ricas en fibra, vitaminas y minerales.
  2. Frutas: al igual que las verduras aportan color y variedad a la dieta. Son ricas en fibra, azúcares simples, vitaminas y minerales.
  3. Leguminosas: son ricas en fibra, contienen un alto porcentaje de proteína vegetal e hidratos de carbono. Si se consume una leguminosa con un alimento del grupo de cereales y tubérculos se obtiene una proteína de muy buena calidad y de fácil digestión.
  4. Productos de origen animal: son bajos en fibra y de medianos a altos en contenido de grasa. Aportan colesterol, sustancia indispensable para la formación de las membranas celulares por lo que su consumo es indispensable por 2 motivos: ayudan al recambio celular y son la única fuente de vitamina B12. Los vegetarianos estrictos requieren suplementación de esta vitamina.
  5. Cereales y tubérculos: son ricos en fibra, hidratos de carbono y medianos en contenido de proteína. Se recomienda consumirlos integrales para elevar el contenido de fibra en la dieta y con esto prevenir el estreñimiento y el cáncer de colon. Dado su contenido de hidratos de carbono complejos son la principal fuente de energía de la dieta, es decir, aportan almidón que se rompe en forma de glucosa que está lista para ser utilizada por el organismo. En otras palabras, el cuerpo no tiene que realizar ningún cambio bioquímico para poder utilizarlo como energía.