Para ayudar a disminuir los índices de gastritis, que en los últimos años se han incrementado en nuestro país, debido a los estilos de vida en los que predomina el estrés, así como por la automedicación, la investigadora del Instituto Politécnico Nacional (IPN), Rosalva Mora Escobedo y su grupo de trabajo elaboraron una bebida a partir de aguamiel y jugo de tuna roja.

La investigadora de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB), explicó que la gastritis es una enfermedad que consiste en la inflamación de la mucosa del estómago. Algunas de las causas de esta patología son la ingesta de algunos alimentos y bebidas, como el alcohol, la toma de ciertos fármacos y el exceso de estrés, entre otros. En la mayoría de los casos, la afección puede mejorar rápidamente con el tratamiento adecuado, pero en ocasiones puede ser el origen de úlceras gástricas e incluso de cáncer.

En ese contexto indicó que existen medicamentos que disminuyen la secreción de ácido clorhídrico y otros que inhiben su producción, pero su ingesta prolongada pudiera disminuir la absorción de nutrientes, mientras que el jugo tiene un efecto protector.

Con el apoyo de los jóvenes pasantes, se provocó gastritis medicamentosa con indometacina a un modelo animal (ratas). Posteriormente les administraron la bebida a diferentes concentraciones durante cinco días.

Después de ese tiempo, al evaluar el estómago de los roedores confirmaron que las lesiones disminuyeron 50 por ciento. “La reducción del daño la apreciamos mediante indicadores como el color y la extensión de las áreas deterioradas”, agregó.

Informó que el siguiente paso será realizar estudios para determinar si la bebida es apta para el consumo de personas diabéticas. Posteriormente se iniciará el registro de la patente para ponerla al alcance de la población mediante transferencia de tecnología.

 

Con información del IPN