El uso de teléfonos celulares, tabletas electrónicas, computadoras y televisión modifican la calidad del sueño de los niños, por lo que se presentan trastornos en uno de cada cuatro, advirtió el doctor Reyes Haro Valencia, director del Instituto Mexicano de Medicina Integral del Sueño (IMMIS).

Actualmente, los niños pasan cada vez más tiempo frente a los dispositivos electrónicos y es más frecuente observar que a los pequeños se les ofrece uno de estos aparatos para entretenerlos o calmarlos cuando están inquietos.

“Los padres deben ser firmes y no permitir ningún tipo de dispositivo a niños de uno a dos años y autorizar un máximo de una hora por día, sin contenido violento, para los de dos a cinco años”, indicó. A consulta llegan niños escolares y preescolares que, por estar expuestos a teléfonos celulares o videojuegos, desarrollan terrores nocturnos, sonambulismo y reacciones de defensa. “Muchos padres llegan a pensar que sus hijos están poseídos, cuando en realidad necesitan atención especializada”, dijo.

Añadió que los estudios arrojan que entre 25% y 30% de las visitas al pediatra están relacionadas con algún problema l ga o al sueño, y que seis de cada 100 niños entre los dos y los 12 años sufren alteraciones de sueño y entre los problemas más frecuentes se encuentran: insomnio infantil: 30 y 35%; sonambulismo: 10 y 15%; terrores nocturnos: 8 y 13%; pesadillas: 45%; somniloquia 21%; bruxismo (rechinar de dientes 4%) y movimientos rítmicos de adormecimientos 3%.

Reyes Haro recomendó a los padres de familia observar a los niños para saber si tienen un problema del sueño y entre “los focos rojos” que pueden considerar están: trabajo para conciliar el sueño, tener dificultad para dormir a lo largo de la noche, cansancio constante, así como bostezar en el día y somnolencia.

Con información de El Sol de Cuernavaca