En México, 8 de cada 10 niños, niñas y adolescentes realizaron alguna actividad económica durante 2017, de acuerdo con un reporte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

90% de la población infantil que trabaja realizó actividades económicas no permitidas, y de ellos, 40% no alcanzaba la edad mínima y 60% atendió actividades peligrosas.

El documento define la actividad económica infantil como “todo trabajo que priva a los niños de su su potencial y su dignidad, y que es perjudicial para su desarrollo físico y psicológico”, lo que deriva en una de las principales causas de deserción escolar.

El instituto reportó que 23% de los niños que trabajan invierten el dinero en pagar la escuela y otros gastos, mientras que otro 23% lo hace por gusto para apoyar a su familia. Sin embargo, 42% de estos niños no recibe ingresos por su trabajo y 19% recibe hasta dos salarios mínimos.

A este problema se suma la deserción escolar, pues del total de adolescentes entre 15 a 17 años que no asisten a la escuela, 41% no concluyó sus estudios básicos y sólo 56% completó su educación básica.

Con información de Forbes