Enseñar a tus hijos a ser felices es más fácil de lo que te imaginas, sólo tienes que realizar hábitos cotidianos que promuevan un estado de contentamiento, autoaceptación y valía. Niños felices que experimentan bienestar, seguridad, confianza, sentido de logro y pertenencia se convierten en adultos exitosos tanto en lo personal como en lo profesional.

Estos son los 5 tips para criar niños felices:

Reír. – La risa es sinónimo de felicidad y es la manera en que más se contagia. Aún cuando al principio la risa sea forzada, al reír generas en el cerebro estados placenteros y de tranquilidad. Provoca la risa en tus hijos, cuenten chistes, vean películas cómicas, háganse cosquillas. Reír los hará optimistas y felices.

Mantener la calma. – Ser padre es un trabajo estresante, es fácil caer en la irritabilidad y la impaciencia. Desarrolla tus habilidades para regular el estrés, realiza actividades que te resulten placenteras, cuida de ti. Tus hijos moldean sus conductas a partir de lo que observan, enséñales a manejar el estrés de manera sana.

Mover el cuerpo. – Hagan deporte diariamente. Al levantarse, antes de hacer la tarea o en cualquier momento, brinquen, bailen, corran; mover el cuerpo cambia el estado de ánimo y favorece una visión positiva de las cosas.

Ser amable. – Ser amable y generoso nos hace sentir bien con nosotros mismos e incrementa la autoestima. Tengan actos de amabilidad entre los miembros de la familia, de la escuela, de la comunidad. Enseña a tus hijos a través del ejemplo: sostén la puerta para que otra persona pase, cede tu lugar en la línea de la caja del supermercado, deja pasar a un peatón, hay muchas maneras en que podemos practicar la amabilidad. De acuerdo con su edad tus hijos podrán realizar actos de amabilidad y guíales a reconocer lo bien que se siente ayudar a otros.

Regular las emociones.- Enseña a tu hijos a identificar y nombrar la emoción que están experimentando, utilizando un tono de voz y un lenguaje corporal que le provoque tranquilidad pero sobre todo contención, pregúntale ¿Te sientes enojado(a), triste? Dale opciones de emociones que tú consideres está experimentando. Empatiza con él o ella diciendo: Yo también me sentiría así si me sucediera lo mismo que a ti. Dirige su atención a las sensaciones del cuerpo e invítalo a respirar lentamente, hacer burbujas de jabón es una excelente estrategia. Indícale que se dé cuenta cómo con cada burbuja la emoción se va yendo, porque las emociones son pasajeras llegan y se van.

Fortalece los vínculos afectivos.- Mantengan la comunicación y la cercanía con otros miembros de la familia o amigos. Cada día llamen o manden un mensaje a alguno de sus afectos, los niños aprenderán a identificar a su red de apoyo, a su tribu, esto les hará sentirse seguros y protegidos. Hagan juntos álbumes de fotografías, recuerden momentos felices y también los difíciles o dolorosos y lo bien que se siente ser acompañado por las personas que amamos.

Con información de BB Mundo