Descubren en ellos mismos cualidades que estaban escondidas y que se desvelaron al tener a un bebé en brazos. Es el comienzo de una nueva relación, una amistad que durará toda la vida.

Antes se estilaba que fuera mamá quien se quedara casi todo el tiempo con los niños mientras papá salía a trabajar. Pero ahora el estilo de vida de las familias ha cambiado, y los papás de las nuevas generaciones están más involucrados en la crianza de los hijos y las tareas domésticas.

Y aunque los vínculos naturales se dan de forma natural, puedes enriquecer la relación con tus hijos haciendo pequeñas acciones cotidianas que fortalecerán sus lazos de confianza. A continuación, te decimos lo que puedes hacer:

Compartan pequeños placeres: ¿te gusta tocar un instrumento o armar rompecabezas? Esta es una actividad que puedes hacer con tu hijo y los ayudará a conocerse mucho mejor. Al realizar este tipo de actividades, le transmites valores y responsabilidades.

El valor de la humildad: ¿Tuviste un mal momento del día y posiblemente le gritaste a tu hijo? Aprende a disculparte con él, aunque sea muy pequeño. Así le enseñas que todos podemos cometer errores, pero también a ser suficientemente humildes para reconocerlos y disculparse.

Mediten juntos: piensen en lo que hicieron en el día y cierren sus ojos antes de ir a dormir uno sminutos. O también meditar juntos en algún momento del día les puede ayudar mucho.

Valora su esfuerzo: es cierto que hay que reconocer los logros, pero también el esfuerzo por conseguirlos es importante. Si tu hijo no logró algo, hazle ver que puso todo su entusiasmo en ello y que eso también es muy valioso.

Sean cómplices: un niño siente que tiene una relación especial con su papá si ambos comparten cierto tiempo y actividades solamente los dos. Date un tiempo para planear un proyecto juntos. ¡A tu hijo le encantará.

Con información de Padres e Hijos