Ten cuidado con las expectativas que suelen hacerse sobre los hijos, pues si en algún momento no se cumplen podrían generarte frustración y lo peor: podrías dañar su autoestima.

¡Aguas con la perfección!

Evita ver su desarrollo como una competencia con otros niños o con él mismo; de lo contrario siempre tendrá una nueva prueba que superar y tú jamás te sentirás satisfecha.

No des por hecho que todo lo hará bien: dale la oportunidad de equivocarse e intentarlo de nuevo cuantas veces sea necesario.

¡Aguas con la codependencia! Tu felicidad no puede estar relacionada con su logros, ésta es sólo tu responsabilidad. Hazle saber que lo amas sin importar sus éxitos y que éstos son para su beneficio, no para darte gusto.

Con información de BB Mundo