El comportamiento de tu bebé cuando aún está lactando es más complejo de lo que crees. Aunque a ti te parezca que su día sólo se divide en los horarios de sus comidas y siestas, puede adoptar hasta seis estados de conciencia: dos transcurren cuando están despiertos y cuatro, al dormir.

Como advertencia, estos estados irán cambiando a lo largo de los primeros meses, por lo que será normal que los objetos que en un momento lo mantenían tranquilo, al siguiente lo alteren. La mejor manera de tranquilizarlo es sosteniéndolo en brazos, ya que el lazo madre e hijo es un relajante natural.

Como ya mencionamos, más allá de que tu hijo establezca patrones de llorar, comer, jugar, dormir, es ideal aprovechar los momentos que está despierto pues está receptivo y son los tiempos para aprovechar, convivir con él y trabajar en su desarrollo.

Conoce los 6 estados de conciencia

1. Vigilia (despierto) tranquila
Cuando se encuentra en este estado, raramente se mueve. Concentra toda su energía en observar -con los ojos abiertos de par en par- y escuchar.
Este es el momento ideal para comunicarte con él. Los recién nacidos pasan aproximadamente 2 horas y media en este estado.

2. Vigilia activa
En esta etapa, sus brazos y piernas se mueven y algunas veces emite breves sonidos. Aunque mire a todos lados, se concentra en objetos más que en personas. Casi siempre está en este estado antes de comer.

3. Llantos
Seguramente te has dado cuenta que este es el estado más característico de los recién nacidos. Tu bebé llora mucho más cuando tiene hambre, se siente incómodo, se aburre o no tiene suficiente atención -es decir, por casi cualquier cosa posible-.

4. Somnolencia
Se encuentra en esta fase justo cuando se despierta o se adormece por un instante. Hace movimientos y cierto número de muecas que te parecen adorables pero extrañas, por ejemplo, fruncir las cejas.

5. Sueño tranquilo
Su cara está relajada, sus párpados cerrados y el ritmo de su respiración es regular. Los movimientos que llega a hacer se limitan a pequeños sobresaltos o balbuceos con los labios. Estos periodos de sueño tranquilo se alternan con periodos de sueño agitado cada 30 minutos.

6. Sueño agitado
Tu bebé pasa en este estado -que es mucho más tranquilo de lo que parece- la mitad de su tiempo de sueño. Puedes reconocerlo cuando sus ojos, aunque están cerrados, tienen movimientos rápidos debajo de los párpados. Su respiración no es regular; en ocasiones hace movimientos de succión o masticación con la boca y hasta sonríe; sus brazos y piernas se mueven en todas las direcciones.

Con información de BB Mundo