Uno de los desafíos más grandes a los que muchos padres de familias se enfrentan, es que su hijo aprenda a leer. Algunos niños tienen un ritmo más rápido, pero a otros les tomará más tiempo.

Estas son las cinco estrategias para que los niños aprendan a leer más rápido.

1. Sé ejemplo
Los niños aprenden del ejemplo, tienen una capacidad de imitar conductas, patrones y hábitos de los adultos, sobre todo, de sus padres, por tal razón, una buena forma de enseñarles a leer es que tú mismo lo hagas respetando el uso de los signos de puntuación y diálogos.

2. Lecturas con tiempo
Una de las formas que estimula la lectura rápida en los niños es midiéndoles el tiempo, puedes utilizar un cronometro y pídele que lea un texto en el tiempo establecido. Haz una prueba piloto, mientras lo hacen presta atención en las partes de la lectura donde pierda la fluidez o se detiene y pídele que vuelva a leerlo sin equivocarse, si tiene problemas en pronunciar alguna palabra o frase motívalo a repetirla hasta que la diga bien.

3. Leer en voz alta
Leer en voz alta puede ser una opción muy estratégica, para hacerlo más divertido puedes turnar a los niños para que uno a uno lean una pequeña frase o la pueden leer al mismo tiempo, esto ayuda a los niños a que lean al mismo ritmo que los demás y los motivará a esforzarse para leer más rápido.

4. Fomenta la lectura de su libro favorito
Aunque no lo creas, un niño entre más familiarizado está con un mismo libro, más fácil le será desarrollar precisión y fluidez en la lectura, de hecho, es beneficioso porque comprende mejor el contenido y mejora su expresión verbal.

5. Lectura nocturna
El hábito de leer a los niños por las noches, es muy provechoso además de conciliar el sueño y provocar una sensación de bienestar, el niño recibe nuevos conocimientos y puede desarrollar su habilidad lectora. Cada lectura que tus haces, es una modelo de entonación, modulación de la voz, fluidez y precisión, es más, algunos hasta memorizan los textos.