Una reciente investigación de la Escuela Universitaria de Medicina de Stanford, en California (EE.UU.) determinó que el consumo de alimentos ricos en ácidos grasos omega-3 puede reducir el riesgo de muerte por ataque al corazón.

El ataque se produce cuando una parte del corazón no recibe suficiente sangre rica en oxígeno, y los ácidos grasos Omega-3 son esenciales para que el organismo desempeñe correctamente dichas funciones.

El Omega-3 lo podemos encontrar en pescados como el salmón, las sardinas, la trucha o las anchoas, así como en las hojas verdes, las nueces y algunos aceites vegetales.

El estudio se realizó con la finalidad de profundizar en la comprensión de cómo afectan los ácidos grasos omega-3 a la salud del corazón. Por lo cual examinaron 19 estudios que incluían un total de 45.637 personas de 16 países distintos (entre ellos Estados Unidos, Reino Unido, Noruega, Italia y Australia) para observar la asociación entre una dieta con pescado azul o alimentos derivados influían en el riesgo de muerte por ataque al corazón o infarto de miocardio.

Los resultaron indicaron que el riesgo de ataque al corazón era un 10% menos en los participantes con altos niveles de ácidos grasos omega-3, en comparación con aquellos que tenían menores concentraciones de ácidos grasos omega-3. Los resultados se mantuvieron después de considerar posibles factores de confusión, como la edad, el sexo, el origen étnico, la presencia de diabetes o el uso de medicamentos reductores del colesterol.

Fuente: Advanced Therapy