Además de tratarse de una herramienta social, que tu hijo aprenda a tocar un instrumento puede ayudarle a desarrollar otras habilidades y aprender nuevas cosas.

Progresos en concentración
Muchos estudios han demostrado que, cuando un niño aprende a tocar un instrumento, su capacidad para resolver problemas y lo hace más consciente de su relación con el espacio que lo rodea. Su enfoque y su motricidad fina también se ven afectados de manera positiva

Estimula la memoria
No solo tiene una sensación de satisfacción por aprender un nuevo instrumento, conocer las notas, saber cómo se tocan y, con el tiempo, leer partituras y aprenderse canciones completas, ayudan a que el área del cerebro que procesa la memoria se estimule.

Mejora sus habilidades sociales
No, no tienes que esperar a que sea un rockstar para que esté rodeado de fans por todos lados, pero está comprobado que los niños que aprenden instrumentos desde chicos son más sociables y tienden a interiorizar menos sus problemas.

Ayuda en matemáticas
Desde geometría hasta cómo entender patrones, la música es ofrece una plataforma para que los niños entiendan mejor el espacio y los números. El baile y el ritmo les dan las bases para contar y comprender secuencias.

Empieza cuanto antes
Entre antes empiece, más fácil es para tu hijo aprender bien a tocar un instrumento. Si quieres que se enamore de la música desde chico, puedes empezar por llevarlo a Samajam, un espectáculo musical en el que podrá interactuar con diferentes instrumentos y disfrutar de su primer concierto en vivo.

Con información de BB Mundo