Con una inversión de 100 millones de pesos en la reparación y atención de grietas y fisuras, el Sistema de Transporte Colectivo está preparado para atender las emergencias que se presenten durante esta temporada de lluvias y evitar la suspensión del servicio.

Luego de un recorrido por la muestra De la Tierra a las lunas, montada en el Túnel de la Ciencia, que se ubica en el transbordo de la estación La Raza, líneas 5 y 3, el director del Metro, Jorge Gaviño, señaló que existen tres focos rojos de inundación en la red.

El primero se ubica en esa estación, debido a que los drenajes exteriores están colapsados y una fuerte lluvia provoca el ingreso del agua, como sucedió el lunes pasado, cuando se registró un espejo de agua de 10 centímetros de altura.

El director del Sistema de Aguas de la Ciudad de México, Ramón Aguirre, ofreció que hará una reparación de los drenajes alrededor de esta estación, a fin de solucionar el problema de fondo, mientras el organismo cambia la capacidad de sus cárcamos para incrementar el desfogue del agua, lo que significará invertir entre cinco y seis millones de pesos, señaló.

Además se solicitará a la delegación Gustavo A. Madero nos auxilie con la limpieza de las coladeras; mientras continúan los trabajos para la construcción de un cárcamo que permitirá desalojar el agua en las estaciones Los Reyes y La Paz, de la línea A.

Comentó que a finales de mes se tendrá concluida la obra que corresponde a la ciudad y esperaremos que el estado de México y el municipio de Los Reyes hagan su trabajo y “no se presenten inundaciones que impidan el funcionamiento del metro en esas estaciones”.

Hoy, destacó, estamos mejor preparado que otros años, al cubrir un número importante de grietas y filtraciones, aunque saldrán otras, porque 67 por ciento de nuestras instalaciones son subterráneas y sí no hay un buen drenaje en la superficie, nos inundamos.

En los primeros cinco meses del año, se invirtieron los recursos asignados para resolver los problemas detectados, se limpiaron todos los cárcamos de bombeo, todas las bombas funcionan y se cuentan con brigadas especiales para atender filtraciones.

Mencionó que el sistema cuenta con “Los Cocoles”, un grupo de 300 personas distribuidas en la red que atienden desde filtraciones hasta problemas de energía eléctrica y de cortos circuitos; pero, ahorita, trabajan en labores de precaución y mantenimiento preventivo.

Con información de La Jornada