El número de habitantes en situación de pobreza y pobreza extrema, creció en América Latina y el Caribe entre 2015 y 2016 de acuerdo con el informe Panorama Social de América Latina 2017, presentado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). El estudio registró un total de 61 millones de personas en pobreza extrema (10%) y 186 millones en pobreza (30.7%). Dichas cifras representan un aumento respecto a 2014, cuando 168 millones vivían en pobreza (28.5%) y 48 millones en pobreza extrema (8.2%).

La situación regional repercutió en México, donde según los datos más recientes presentados por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (Coneval), la población a nivel nacional en condición de pobreza era de 53 millones 418 mil personas y 9 millones 375 mil en pobreza extrema.

Los estados con los índices más altos de pobreza entre 2014 y 2016 fueron: Chiapas (77%), Oaxaca (70%), Guerrero (64%) Veracruz (62%) y Puebla (59%). Aunque la institución aclara que estas entidades mantienen esas posiciones desde el 2012, únicamente las cifras han aumentado en algunos casos como Veracruz, Oaxaca y Chiapas.

Por su parte, el estudio regional de la Cepal, presentado en la Ciudad de México por Alicia Bácerna, secretaria ejecutiva del organismo, detalla que a pesar de los números negativos, entre 2002 y 2016, la desigualdad de ingresos se redujo, gracias a las reformas implementadas en algunos países de América Latina que trajeron consigo el aumento de salarios mínimos y creación de empleos.

Sin embargo esta estadística, contrasta en el caso de México, donde según un estudio realizado por el Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), más de 22 millones de mexicanos, lo que equivale al 42% de la población económicamente activa, perciben salarios apenas de un salario mínimo, dinero insuficiente para comprar una canasta básica, lo cual los coloca en situación de pobreza. A su vez, esta situación ha incentivado el aumento del empleo informal, mediante el cual los trabajadores sacrifican prestaciones como la seguridad social a cambio de mejores salarios.

Otro dato revelado en el estudio Panorama Social 2017, comprueba que la incidencia de la pobreza extrema en América Latina y el Caribe, es más elevada entre los niños, adolescentes, jóvenes, mujeres y población de áreas rurales. Estas cifras sí concuerdan con lo presentado por el Coneval en su estudio de medición de pobreza municipal 2015, en el cual se informó que en al menos 15 municipios de Oaxaca, Chiapas y Guerrero la mayor parte de su población atravesaba pobreza extrema durante 2015.

Incluso en lugares como Santos Reyes Yucuná en Oaxaca, el 99.9% de su población era pobre, del cual el 97.4% registraba pobreza extrema.

Para revertir estos números a nivel regional, la Cepal recomienda fortalecer las políticas laborales y de protección social, y desarrollar un sistema de reformas tributarias vinculadas a estrategias de reducción de la pobreza que se desarrollen a largo plazo.