En esta temporada la incidencia de influenza estacional aumenta, por lo que se deben extremar precauciones durante el otoño y el invierno, estaciones en que el clima se caracteriza por la baja en las temperaturas y la presencia de masas de aire frío, condiciones que incrementan el número de casos entre la población de esta enfermedad.

La Ciudad de México es la entidad con mayor número de casos hasta ahora, con 17.7% del total, seguido de Querétaro (8.3%) y el Estado de México (7.7%). Los grupos de edad más vulnerables hasta ahora son los mayores de 60 años, con casi 300 casos, y el de menores entre 1 y 9 años, presentando más de 200 casos.

Hasta el momento se han registrado 7,526,593 casos de infecciones respiratorias agudas (IRA), que de no ser atendidas y no procurar los cuidados necesarios a quienes presentan estas afecciones, pueden complicarse y derivarse en neumonía o bronconeumonía. Para estas dos enfermedades, el número de casos en México en lo que va de la temporada asciende a las 38,345 personas afectadas.

Si bien la influenza estacional se inscribe en el conjunto de las infecciones respiratorias agudas, es necesario distinguir su sintomatología general del resto del grupo de padecimientos respiratorios, dado el riego que corre el paciente si no es atendido a tiempo y recibe el tratamiento adecuado.

SÍNTOMAS DE LAS IRA’S:

Tos
Catarro
Obstrucción y/o secreción nasal
Dolor o enrojecimiento de garganta
Ronquera
Dolor del oído y/o dificultad para respirar
Ojos irritados y llorosos
Dolor de garganta
En algunos casos, dolor abdominal y vómito

SÍNTOMAS DE INFLUENZA:

Fiebre superior a los 38 grados centígrados
Dolor de cabeza
Dolor muscular y articulaciones
Decaimiento (no poderse levantar)
Tos seca
Escurrimiento nasal
Ojos irritados y llorosos
Dolor de garganta
En algunos casos, dolor abdominal y vómito

QUÉ HACER EN CASO DE PRESENTARSE LOS SÍNTOMAS DE LA INFLUENZA

De mostrar síntomas que sugieran la presencia de influenza, la persona deberá de permanecer en casa y evitar el contacto con otras personas.

La mayoría de las personas que han padecido influenza han tenido cuadros infecciosos moderados que no han requerido tratamiento antiviral ni hospitalización.

Sólo es necesario presentarse en la sala de emergencias de un hospital de presentarse los siguientes síntomas de alerta:

Dolor o presión en el pecho o abdomen.
Mareos súbitos.
Confusión.
Vómito severo o persistente.

Algunas personas son más propensas a presentar complicaciones de la influenza y deberán de buscar ayuda médica en cuanto se presenten los síntomas. Los grupos más vulnerables son:

Niños menores de 5 años, especialmente los menores de 2 años.
Personas de 65 años o más.
Mujeres embarazadas.